Pues ya estamos cerca del final de relato, como ya sabreis nos fuimos a desayunar (no estaba incluido) y alli nos atendió un chico que al recibirnos nos preguntó en inglés la habitación y al ver el nombre de Pablo dijo…españoles? si…ah yo soy de canarias 😀 y ya estuvimos charlando con él sobre el tiempo, nuestras peripecias por las carreteras irlandesas…..

Y como ya estabamos en el final del viaje dijimos, ¿que hacemos? SHOPPING!!!!!!!!!!!!!!! así que nos fuimos a la calle de las tiendas. Para ir al centro cogimos el LUAS que es como un tranvía que para por el centro de Dublin. La anécdota fue la siguiente, para sacar el billete hay una máquina con una pantalla táctil que se ve que sólo funciona con dedos irlandeses, nosotros lo intentamos, pero no había manera y claro, cuando nos separábamos de la máquina porque otra persona quería utilizarlay ponía el dedito en la pantalla y la máquina maldita le obedecía nos quedábamos a cuadros, así que le pedimos a un lugareño que nos prestase su dedo para poder sacar un par de billetes de ida y vuelta. Joe es que nos ha pasado de todo en este viaje!!!!!!!

Ya en el centro entramos en todo sitio que nos apetecía, que no faltase nuestro starbucks….Después de recorrer casi todas las tiendas del centro  y comprar todo lo que apetecía decidimos marcharnos al hotel para descansar para tomar fuerzas para la noche.

Al levanarnos de la siesta nos fuimos a la zona del temple bar, al Gogarty para disfrutar de irish music y de unas pintas antes de cenar..AHHHH se me olvidaba, es que ya uno lo toma como algo normal…NOS NEVÓ TODO EL DIA Y TODA LA NOCHE!!!!!! después de salir del gogarty buscamos un sitio para cenar y encontramos un italiano la mar de coqueto al ladito del rio en el que había un señor canoso con un violín que amenizaba la cena con sus canciones. Cenamos muy agustito y creo que lo pasamos bien (dentro del cansancio y la quemazón jejejejejeje)

Después de la cena dijimos, venga, vamos al gogarty otra vez a tomarnos un lingotazo de algo y alli escuchando música y con nuestro bebercio mas felices que dos perdices, pero ya tocaba marcharse al hotel.

Llegamos, vimos la cama y a dormir como troncos

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