Este finde decidimos darnos un homenaje, y como somos gente sencilla con cualquier cosa nos conformamos, así que fuimos a un chiringuito playero de Almería que se llama la Barraquilla a tomarnos una paellita. Bueno, una paella sola no, también nos metimos entre pecho y espalda unos bichos de esos que tienen bigote.

Es gracioso, porque tienen un mostrador como el de una carnicería pero de pescado, entonces en una pizarra tienen los precios por kilo y tu vas allí, dices me pones esto, aquello y lo de más allá y todo a la plancha…y mira, para MORIRSE!!!!

Así que nada, dijimos, pues me pone unos bichos de esos rojos 😉

y luego un arrocito mirando al mar 😀

Y que se hace después de esto? pues una siestecita 😉

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